Primera educación
Autor: Hernán Dueñas, Médico Veterinario
Primera Educación
Todo dueño un animal tan sociable como un perro tiene la responsabilidad
de enseñarle a portarse de acuerdo a las reglas y costumbres
de la comunidad a la cual ingresa.
Hay Que tener en cuenta que un perro desobediente he icontrolable es
un potencial peligro para la familia y para los demás. Tu perro
será un miembro mucho más apreciado en tu familia si te
tomas la molestia de adiestrarlo debidamente.
La primera educación comenzara desde que ingresa el cachorro
a tu hogar hasta alrededor de los 4 meses de nacido.
Educarlo a reconocer su nombre.
La elección de un nombre corto y fácil de pronunciar
para todo los miembros de la familia es muy importante para que lo aprenda
rápidamente.
Debe ser repetido constantemente, de modo claro y animado para atraer
la atención de tu perro. Práctica esto mientras estés
jugando con él, acariciandolo o al darle su comida. Verás
como pronto entenderá que cuando tu u otra persona pronuncia
su nombre se refieren a él.
Procura establecer una comunicación no verbal desde el primer
día, estimulando el contacto cara a cara. Pronuncia su nombre
y cuando el cachorro te mire intenta mantener su atención hablándole
y felicitandolo efusivamente. De esta forma muy pronto aprenderá
a interpretar tu mirada: si se trata de una mirada aprobatoria o represiva.
Collar y correa
Debes elegir un collar de cuero o lona que no pese demasiado y sea
suave, para que lo sienta lo menos posible y no se trasforme en una
molestia para él.
La correa no debe ser demasiado larga en un primer momento ya que debe
aprender a caminar cerca de ti y no para cualquier lado.
Los primeros paseos:
En un primer momento puede resistirse a salir con correa por este motivo
no pretendas caminar demasiado. Incítalo a caminar junto a ti,
felicitandolo cada vez que lo haga. De esta forma irá tomando
confianza y disfrutara del paseo.
Cuando ya esta caminado a tu lado y comience a tirar demasiado o pegar
saltos hacia delante debes decirle su nombre, luego "NO" y
si no reacciona pégale un leve tirón con la correa y continua
avanzando. La idea es que la correa este normalmente floja. Sin embargo
no debes detenerte en dar demasiadas instrucciones ni pretender que
ande pegado a tu pierna, ya que su capacidad de concentración
es baja y ese tipo de obediencia será adquirida más adelante.
En este momento la repetición de los paseos y tus constantes
instrucciones serán la forma más eficiente para que entienda.